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Reflexiones

EL ATAQUE PSÍQUICO

Si nosotros contemplamos el universo a nuestro alrededor no podemos dejar de realizar que debe haber algún plan rector que coordina su complejidad, estas fuerzas conductoras del universo, el armazón sobre el que está construido, pertenece a otra fase de manifestación distinta de nuestro plano físico, tiene otras dimensiones que las tres a las que estamos habituados y es percibida por otros modos de conciencia que aquellos a los que estamos acostumbrados.

 

Pues bien, nosotros vivimos en medio de fuerzas invisibles de las que solo notamos sus efectos, nos movemos entre formas invisibles cuyas acciones muy a menudo no percibimos en absoluto, aunque podamos ser afectados muy profundamente por ellas.

En este lado de la naturaleza, invisible a nuestros sentidos, nuestros instrumentos de precisión, pueden ocurrir cosas que no están sin su eco en el plano físico, ya que hay seres que viven en este mundo diría que como "peces en el agua", a estas fuerzas cuando queremos penetrar en ellas fluyen sobre nosotros y empantanan nuestras vidas, cosa que normalmente no ocurre al estar protegidos por nuestra misma incapacidad para percibirlas, pero hay cuatro condiciones en las que el velo puede ser rasgado y es ahí donde podemos encontrarnos con el Invisible, también podemos encontrar gente que esté manejando dichas fuerzas, podemos ir nosotros mismos en busca de ellas conducidos por nuestro interés y exceder las posibilidades antes de que nos demos cuenta en donde nos hemos metido o bien caer víctimas de ciertas condiciones que hacen rasgar el velo que nos separa.

 

El Umbral del Invisible es una cosa muy peligrosa para aventurarse sin la debida seguridad, pues al estar desprotegidos nos pueden dañar tanto física como psíquicamente, pero aun así no debemos creer que estas fuerzas son todas malas y enemigas, ya que no son más enemigas en sí mismas que lo son el agua o el fuego, pero son muy potentes, y no están para atacarnos más de lo que nosotros estamos para atacarlas, pero una vez que se corrompen y se pervierten por las influencias de hombres y mujeres que penetran sin escrúpulos, entonces producen los ataques psíquicos.

 

Las formas más comunes de notar si estamos siendo atacados por ellas es la sensación de saber que algo nos está afectando y excitando de manera que no comprendemos, también tener una sensación de opresión y malestar general, conduciéndonos a la mala salud, el estar mal en los trabajos, el no encontrarse con dinero suficiente, el tener sueños o pesadillas, así mismo cuando nos acostamos podemos sentir una sensaciones de peso sobre el pecho, como si alguien estuviera arrodillado sobre nosotros, debido a la concentración de substancia etérica o ectoplasma la cual es suficiente para empujar hacia abajo.

También la sensación de miedo y opresión, el derrumbamiento mental, el hedor característico como de carne el descomposición que viene y va caprichosamente, los ruidos o sombras que a veces notamos o percibimos e incluso en casos más graves cuando la persona está dormida se puede producir un retorcimiento astral y durante el sueño notamos que sentimos dolor y al despertanos nos vemos magulladuras bien definidas que pasan del azul al amarillo, desapareciendo en el curso de unos días como las magulladuras normales, todos estos signos son les característica del ataque oculto o psíquico.

 

Estos ataques suelen dirigirse mediante sugestión consciente y sugestión hipnótica, así el operador que lo hace, lo primero que se pone a trabajar en la sugestión de su víctima mediante amenazas y apelaciones a la razón, por el hecho que éstas apuntan a un blanco en la mente consciente para que mediante su subconsciente la pueda manipular, al pertenecer la mente subconsciente a una fase de evolución mucho más primitiva que la mente consciente, ya que es una fase anterior al desarrollo del habla no se puede uno dirigir a ella con palabras sino a través de signos y estos signos mantenidos por el operador mediante aplicaciones repetidas sobre su víctima es lo que lleva a efecto el ataque.

 

En la sugestión hipnótica nosotros no vemos la semilla plantada en nuestra mente, ya que en los dominios de la mente no existe el tiempo ni el espacio tal como lo entendemos, así el operador puede trabajar en nuestros planos internos, solamente con pensar en esa persona se pone en contacto con ella, si la imagina claramente es como si estuvieses cara a cara con ella, si la imagina vagamente es como si la viera en la distancia, y así crea una atmósfera de vecindad mental con la persona, reflexionando ciertas ideas en conexión con ella y siembra esa semilla que poco a poco irá germinando en el alma de su víctima en los planos internos para someterla a su voluntad.

 

http://magadavinia.blogspot.com.co/2009/06/el-ataque-psiquico.html